Desde la distancia física y emocional que impuso el frio de su corazón, mas intensa se volvió aquella noche . Y los días, y los meses pasaron. El dolor fue sanando heridas encriptadas. Un día el alma despertó y recordó. Vino la calma, el equilibrio , el amor invadió su interior. Renació su verdadero mundo y los sueños tomaron vida y color. Y aquel hombre de corazón frio fue, sol y luna, noche y día, mar y tierra,. montaña y llano. Almas en dos cuerpos, espera sin tiempo, Amor eterno.
Lo llame EPIFANIA.
siempre estamos juntos y nos acompañamos
M&G
Miranda infinitamente

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